Anglia es un archipiélago de seis islas, de A1 a C2. Caminás, hablás con la gente que vive ahí, y el idioma pasa en vez de estudiarse.
Harbor Village (A1). El botón de la derecha abre la lección de esa persona.
Caminar hasta el panadero para practicar comida es una razón para volver mañana. Una lista de pendientes no lo es.
Seis islas con terreno, caminos, edificios y vegetación. Se camina con un joystick y se puede tocar el piso para ir hasta ahí.
Cada persona del mundo tiene su lección. Te acercás, hablás, y aprendés lo que esa persona sabe: el panadero la comida, la capitana los saludos.
Al volver a una isla se distingue de un vistazo con quién ya hablaste, sin abrir ningún menú.
Empezás sin registrarte. Un test corto de ubicación —gramática, escucha y un par de frases en voz alta— decide en qué isla arrancás.
Caminás hasta alguien y hablás. Se abre su lección: vocabulario, gramática, armar frases, escucha, lectura, escritura y pronunciación.
El motor decide qué repasar. Un sistema de repaso espaciado (FSRS) elige qué está por olvidarse. El muelle de cada isla es donde se repara eso.
El faro te toma el examen. Cuando dominás una isla, el examen CEFR se corrige en el servidor y emite un certificado verificable.
Cada isla es un nivel del marco europeo, y cambia de carácter con él: del pueblo portuario a la ciudad, del campus a la capital financiera y al pico nevado.
FSRS, el mismo motor en la web y en el teléfono. Tu progreso te sigue: lo que repasás en una parte cuenta en la otra.
Examen con tiempo, corregido en el servidor, con certificado y código de verificación.
El Accent Mirror escucha cómo lo decís y te marca los sonidos que nos delatan a los hispanohablantes. El reconocimiento ocurre en el dispositivo.
Todo el contenido A1→C2 viaja dentro de la app. La cuenta solo sirve para sincronizar.